Aquel pez se creía que no era pez, y salió de la profundidad del mar y aunque luchando contra la corriente fue a dar a la orilla y abriendo su boca gritó:
- Yo no era un pez - entonces exhaló y murió.
Fue al cielo de los peces y en un mar se encontró ,pero diciendo que no era un pez, de aquel mar salió y de los cielos descendió y a la tierra cayó, y acercándose a la orilla,comprendió:
“¡Que necio he sido yo ! He tenido que nacer y morir y volver a nacer para entonces entender que si un pez soy yo “.
Y haciendo un soberano esfuerzo, al mar se lanzó y luego en la profundidad, él se contestó: “Había vivido equivocado, el pez ha despertado, el pez soy yo”.
En ocasiones damos vueltas y vueltas hasta regresar al principio, puede que sea necesario.